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Mostrando entradas de 2024

Nubes Humo

Entregarme a retirarme. Irme para no doblegarme. Entender el humo que generas. Aceptar que intoxica. Pensar que puede ser diferente. Sentir temprano, pero sentir. Tener miedo a vivir algo diferente. Conservar la cosecha. Hacer humo con ella. Apagar la expectativa. Dar esperanza. Tapar la visión de gris. Ahogarse en las visiones. Entregarme para acercarme. Irme para no esconderme. Entender al humo que purifica. Aceptar que significa. Pensar que puede ser indiferente. Sentir a tiempo, pero sentir. Tener miedo a matar lo de siempre. Conservar cada rastrojo. Hacer crecer con ellos. Apagar la ilusión. Dar calma. Tapar la vida de gris. Ahogarse en las palabras. Sonreírme para alegrarnos. Irnos para escucharnos. Entendernos para respirarnos. Aceptarnos. Pensarnos. Sentirnos. Tenernos. Conservarnos. Hacernos. Apagarnos. Darnos. Taparnos. Ahogarnos. Sonreírnos en el río. Brindarnos la esperanza. Conservar el amar. Escucharnos. Olvidarnos. Y punto.

La expresión es el arma del diablo

Es el.  Es otro Y otro Detrás de cada cuerpo.  Detrás de cada idea: muerte. No hay silencio más ruidoso que el silencio de la ausencia. ¿Cómo escuchar el silencio? Hay un fuego que me rodea. Existe una luna que me enceguece. El sonido del fuego silencia la visión. No hay sentido para entender a los sentidos. ¿Será que alguna vez podrás leer esto? Me gustaría escuches, seas quien seas. Me interesa que sepas, que añores, que recuerdes. Es el diablo acaso un ser nefasto. Si al final...¿quien quiere coger con dios? No es una entidad. Es una sensación de entender que quemas. La hoguera esta repleta de agua. Sin embargo, no se puede navegar en ella. Prefiero quemarme antes de ahogarme. La pileta sigue congelada. El sólido solo transmite silencio. Siento que apuntas y disparas. A las armas las carga el diablo. Al alma la llena la expresión. El arma son tus palabras. El alma son mis anhelos. Se queman y se ahogan. Se fragmentan, se bifurcan.  Las palabras dominan y arrastran. Las...

Superficie profunda

Respiraba profundo, más profundo de lo que nunca creí respirar.  En la primera inspiración vi una hoja, en la segunda un parque y en la tercera; un remolino. Al finalizar, la respiración movió mi cuerpo y calló mi mente. Sin embargo, las imágenes caían y caían por ese remolino. Pero, en un momento, se detuvieron y vi una piscina congelada. En el fondo de la piscina un montón de juguetes y muñecos. Y ahí pienso ¿en una pileta congelada solo se puede estar en la superficie? y, de pronto comprendí, no puedo profundizar si no derrito el hielo. No se puede profundizar sin nadar, sin sumergirse. Y no puedo derretir ese hielo, si primero no derrito el mío.

Conectar

  Conectar entre dos puntos Conectar entre dos ojos ¿qué sucede cuándo a través de una mirada te ves? ¿Qué extraño hechizo generan ciertas manos? Tenías una rosa en tu mano. La rosa representaba un hermoso momento. Un momento que sentí estabas buscando. Un momento que, por un momento creí, podríamos compartir, aunque sea un instante. No sé quién sos. Nunca lo sabré por más que sí te conozca. Tan extraño es ese momento cuando descubris  que estas palabras serán extrañas para ese extraño. Hay veces que creo en la magia. Sé que no existe, tal vez. Pero siento que cada día está mas cerca. No, en realidad miento. A veces siento que no volveré a presenciarla. Y así me encuentro, esperando sin desesperar. Y así aprendo una vez más a no buscarte. Y así entiendo que diferentes cuerpos parecen tener la misma alma. Y conecto, conecto con la mía y comienzo a presenciar el amanecer de la libertad. 

Arriba

 El cielo raso hace ruido. Sí, el cielo raso hace ruido. Me dicen que son gotas, no les creo. Les digo que tu voz quedó grabada en las paredes, no me creen. Tu voz cae sobre mí, me aplasta con su gravedad. La corro, la expulso pero me ahoga. Me quiere contactar, pero no la atiendo. Está ahí, expectante, como acechando a una presa. El cielo raso se abre. Si, se abre como una ventana. Me dicen que no haga caso al viento, pero no puedo. Les digo que gracias al viento llega tu silencio, se ríen. Tu voz está callada en un rincón de mi cuarto, pero se hace notar. La provoco, la obligo pero se queda ahí invisible. Me quiere apresar, pero quiero volar. Está ahí, esperando, como espero el llamado de mi padre. El cielo raso no está más. Sí, se corrió de lugar. Me dicen que el cielo sigue ahí, pero no lo veo. Les digo que había estrellas, se asombran. Tu voz se propaga en el vacío que quedó, pero se cae. La levanto, la abrazo pero no la puedo retener. Está ahí, volando, partiendo a derrumbarm...