Algo se revoluciona El mosquito se cae sobre la mesa Lo miro. Pienso: ¿será una señal de algo? Y el mosquito muerto, vive y vuela. Lanza una risa. Pienso en una decisión y un palo cruza mi bicicleta. Otra vez el otro que no conoce a otro. Una vez más me enrosco. Pienso, y el mantra se cae. Me doy vuelta y estás ahí No necesito muchas palabras No tengo más ganas de ir ahí Se me fue la felicidad Apareció la tristeza feliz Ya no puedo engañarme más Lo de afuera muere cada día más Y el adentro se hace cada vez más eterno La bicicleta no está: se la llevó el mosquito, mientras cantaba el mantra bajito.