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Surrealismo interior

Algo se revoluciona 
El mosquito se cae sobre la mesa 
Lo miro.
Pienso: ¿será una señal de algo? 
Y el mosquito muerto, vive y vuela. 
Lanza una risa. 
Pienso en una decisión y un palo cruza mi bicicleta.
Otra vez el otro que no conoce a otro. 
Una vez más me enrosco. 
Pienso, y el mantra se cae. 
Me doy vuelta y estás ahí 
No necesito muchas palabras 
No tengo más ganas de ir ahí 
Se me fue la felicidad 
Apareció la tristeza feliz 
Ya no puedo engañarme más 
Lo de afuera muere cada día más 
Y el adentro se hace cada vez más eterno 
La bicicleta no está: se la llevó el mosquito, mientras cantaba el mantra bajito.

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