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En el medio de la noche acecha tu recuerdo, escucho un ladrido , un camión como el que pasaba siempre a la madrugada y me desvelaba. Y recuerdo que en ese momento te escuchaba a mi lado, sonreía entredormido y olvidaba todo lo malo que estabamos viviendo. En ese momento eras tan vos, en ese momento podía abrazarte sin miedo al rechazo, en ese momento me abrazabas también, en ese momento te dejabas ser....y recuerdo hoy la primer noche que no te tuve pasaron 113 dias...sucedieron tantas cosas, no entiendo como un número tan pequeño alberga tanto. Pensar que hace 114 días, esperaba tu abrazo, hace 117 días te extrañaba porque habías viajado, y hace 118 días era la última vez que me ibas a extrañar. Pensar que hoy se que lo mejor es tenernos lejos, pensar que hoy siento que si amás a otra persona sería lo mejor, pensar que hoy siento que mi amor sigue intacto aunque no se merezca...pensar...pensar que tal vez estas pensando...pensar que de a ratos me recordas con una sonrisa...pensar que el destino nos puede cruzar...pensar y pensar...me anula el sentir y me ayuda a sentirme menos solo y desgarrado...pensarte feliz redime mis culpas...pensarte libre...pensarme libre..pensar que no hay mas un pensarnos...me saca una lagrima y me duermo...

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Intermitencia continua

Nací intermitente Hoy desperté con ese sonido.  Busqué el significado  Es aquello que está entre un envío y otro.  No es fin.  Es pausa.  Pausa para continuar. Para reformular.  La vista es intermitente.  Pestañeamos.  No sabemos que veremos luego.  Pero elegimos el foco.  En una milésima de segundo, esa intermitencia  nos permite elegir:  miramos lo mismo,  miramos algo nuevo  o no miramos. En consecuencia,  la respiración  se vuelve intermitente.  Lo que vemos inquieta. El pulso sube. La mente se mueve entre cada envío, entre cada espacio, y se absorbe en el continuo. 

Nubes Humo

Entregarme a retirarme. Irme para no doblegarme. Entender el humo que generas. Aceptar que intoxica. Pensar que puede ser diferente. Sentir temprano, pero sentir. Tener miedo a vivir algo diferente. Conservar la cosecha. Hacer humo con ella. Apagar la expectativa. Dar esperanza. Tapar la visión de gris. Ahogarse en las visiones. Entregarme para acercarme. Irme para no esconderme. Entender al humo que purifica. Aceptar que significa. Pensar que puede ser indiferente. Sentir a tiempo, pero sentir. Tener miedo a matar lo de siempre. Conservar cada rastrojo. Hacer crecer con ellos. Apagar la ilusión. Dar calma. Tapar la vida de gris. Ahogarse en las palabras. Sonreírme para alegrarnos. Irnos para escucharnos. Entendernos para respirarnos. Aceptarnos. Pensarnos. Sentirnos. Tenernos. Conservarnos. Hacernos. Apagarnos. Darnos. Taparnos. Ahogarnos. Sonreírnos en el río. Brindarnos la esperanza. Conservar el amar. Escucharnos. Olvidarnos. Y punto.

La forma de la voz

Algo se dice en el silencio.  Alguna idea sale en el enojo.  Alguna palabra se desprende del rechazo.   Hay algo que nos une, pero es demasiado.  Existe una trama que no vemos, pero seguro conocemos.  La misma historia ya es diferente.  Ese sentimiento es nada.  A veces siento que no puedo manejar el exceso de palabras.  Parece violento decir todo, pero también no decir nada.  Parece imposible querer una sincronía en tiempos de extrema distancia.  Hay momentos que me gustaría cambiar las formas.  Hay días que me gustaría cambiar las horas.