Sentado, esbozo una sonrisa y miro la rapidez con que se pierde mi visión, como no se puede sostener un punto fijo cuando todo se mueve.Aunque no te muevas, todo se mueve. Todo gira hacia algún lugar o va en linea recta. Y ahí empieza a girar mi mente, los cambios que vinieron, la nueva gente, la de siempre y la que vendrá. La alegría de un nuevo vínculo. La sorpresa del reencuentro.El reclamo del pasado que se hace presente.La decisión de movimiento. La no necesidad de obligarse a cambiar, el experimentar lo de siempre pero con otra perspectiva. El encontrar en el miedo una virtud. El sentir que es momento de no pensar, de accionar. Y disfrutarlo con cada centimetro de piel. El resonar mas fuerte una palabra, el entender porque ella no queria salir. El completar lo incompleto. Circular en círculos a veces provoca llegar a un lugar que no ha sido transitado. Y de esto están repletas mis palabras vacías, de paradojas inconsistentes sobre teorías precisas...de momentos y de falencias...
Nací intermitente Hoy desperté con ese sonido. Busqué el significado Es aquello que está entre un envío y otro. No es fin. Es pausa. Pausa para continuar. Para reformular. La vista es intermitente. Pestañeamos. No sabemos que veremos luego. Pero elegimos el foco. En una milésima de segundo, esa intermitencia nos permite elegir: miramos lo mismo, miramos algo nuevo o no miramos. En consecuencia, la respiración se vuelve intermitente. Lo que vemos inquieta. El pulso sube. La mente se mueve entre cada envío, entre cada espacio, y se absorbe en el continuo.
Comentarios