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Voces


Esta historia comienza-como muchas otras-con el famoso: había una vez? Ero en eso se basa la misma no en una afirmación sino en la pregunta de si hubo o habrá una vez.

Entonces..había una vez...dos voces que se encontraron en un lugar incierto donde nada no banal podía pasar ,una de ellas tenía un ligero matiz de olvido, un tono de entrega a lo que ya había pasado ,un desasosiego y una necesidad de perdida, ausente de sollozos y gritos. La otra era más viciosa, alegre pero a su vez triste, melancólica e imponentemente ilusoria.

Ambas poseían ganas de ser una voz especial que pueda comunicar y entender las palabras que a veces representaban ,luchaban por asociarse con el corazón y desenvolver la razón que se encerraba en cada vocal. Las dos ya habían conocido otras voces ,una de ellas voces engañosas, aniñadas ,fuertes ,idealistas ,promiscuas .La otra voces de artista, melodiosas, embusteras y promisorias.

Pero en ese momento se cruzaron, se juntaron, se llamaron si hablar a encontrarse en ese lugar. Fue atracción pura que pocas voces se atrevieron a experimentar. En su primer noche juntas osaron usar sus gritos, se abstuvieron de las frías consonantes, se embriagaron con la lujuria de las vocales: cantaron al unísono ese sonido tan antiguo y distinto al que estaban acostumbrados a usar las demás voces.

Pero como toda historia...en un momento se sintieron tan fusionadas que se olvidaron de si mismas. Crearon una voz nueva de esperanza, rompieron la barrera de la distancia .Se asustaron y huyeron una de la otra ,pero no olvidaron esas osadas vocales ni esa conexión tan íntima, entonces se volvieron a encontrar recuperaron lo perdido, solo tomaron en cuenta lo fluido.

La verdad que el resto de su historia no ha sido hablada, solo se cuenta que de vez en cuando en ese lugar incierto se da una fiesta de vocales...y que ellas siguen sin saber que el hombre usa su nombre para los sonidos que salen de su boca ( y que se atreven a llamar palabras) pero no saben que ellas existen sin garganta ni cuerdas vocales y que su poseedor es lo que comúnmente llamamos : ALMA

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